lunes, 27 de junio de 2016

Colección ANTIPRINCESAS

Antiprincesas cuenta historias de mujeres... ¿Por qué? Porque conocemos muchísimas historias de hombres importantes pero no tantas de ellas... Sabemos algunas de princesas, es verdad, pero qué lejos están de nuestra realidad esas chicas que viven en castillos enormes y fríos. Hay mujeres por acá, en América Latina, que rompieron los moldes de la época, que no se conformaron con los lugares que la sociedad les imponía (o sus esposos, o sus padres, o sus hermanos mayores) y salieron a hacer sus propios caminos. Algunas no fueron madres, otras lo hicieron con sus hijos e hijas a cuestas.
Preocupadas por su entorno, luchadoras, creativas, autoras de mundos nuevos, esta colección se dedica a contar esas historias.
Decidimos lanzarnos a la aventura de conocer un poco más acerca de grandes mujeres y hombres de nuestra historia. Y empezamos por una de las muchas mujeres que no se conformaron con hacer lo que se esperaba de ellas. Por eso Frida Kahlo es nuestra primera antiprincesa (o princesa azteca, tal vez): una mujer que lució su cuerpo a pesar de su renguera, que pintó en una tela los momentos más tristes y más felices de su vida, que a pesar de todas sus dolencias físicas buscaba el arte, la alegría y luchaba por el bien del mundo no sólo para ella si no para muchos y muchas más.
 FRIDA
Violeta Parra para chicas y chicos - Nadia Fink
Salimos tras los pasos de Violeta Parra. Una caminante que fue a buscar canciones en los lugares más lejanos de Chile para que no se perdieran con el paso de los años. Y nos subimos, como en una máquina del tiempo, para vivir la aventura de escuchar historias de abuelos y abuelas, y conocer la vida de una artista que sintió muy muy de cerca a su pueblo. Pobre y desalineada, Violeta aprendió solita a tocar varios instrumentos, a pintar cartones, a bordar lanitas en bolsas de arpillera… ¡Era una recicladora! Un pasado que vuelve porque siempre es presente.
  VIOLETA PARRA 
Vamos tras los pasos de mujeres reales y, esta vez, seguimos la huella de una heroína en las luchas de la liberación que América le presentó a Europa en los primeros años de la década de 1800. Esta vez Juana Azurduy es nuestra antiprincesa del Alto Perú, o nuestra princesa guerrera, tal vez...
 JUANA