viernes, 29 de mayo de 2015

EDUARDO GALEANO


Eduardo Germán María Hughes Galeano (Montevideo, Uruguay, 3 de septiembre de 1940 - 13 de abril de 2015). Su padre fue Eduardo Hughes Roosen y su madre Licia Esther Galeano Muñoz. En su juventud trabajó como obrero de fábrica, dibujante, pintor, mensajero, mecanógrafo y cajero de banco. 

Se inició en el periodismo a los catorce años, en el semanario socialista El Sol, en el que publicaba dibujos y caricaturas políticas. Posteriormente fue jefe de redacción del semanario Marcha y director del diario Época. 

En 1973 se exilió en Argentina, donde fundó la revista Crisis, y en 1976 continuó su exilio en España. Regresó a Uruguay en 1985, cuando Julio María Sanguinetti asumió la presidencia del país por medio de elecciones democráticas. Posteriormente fundó y dirigió su propia editorial, El Chanchito, publicando a la vez una columna semanal en el diario mexicano La Jornada. 

Gran pensador, crítico social y político. En él conviven el periodismo, el ensayo y la narrativa, siendo ante todo un cronista de su tiempo, certero y valiente, que ha retratado con agudeza la sociedad contemporánea, penetrando en sus lacras y en sus fantasmas cotidianos. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos y combinan documental, ficción, periodismo, análisis político e historia.

Desde la publicación de Las venas abiertas de América Latina en el año (1971), se ha convertido en un clásico de la literatura política latinoamericana. Su obra, entre la que también destaca Memoria del fuego (1986), ha sido traducida a una veintena de idiomas.

En enero de 2006, se unió a figuras internacionales como Gabriel García Márquez, Mario Benedetti, Ernesto Sabato, Thiago de Mello, Carlos Monsiváis, Pablo Armando Fernández, Jorge Enrique Adoum, Luis Rafael Sánchez, Mayra Montero, Ana Lydia Vega y Pablo Milanés, en la demanda de soberanía para Puerto Rico. 

Ha obtenido numerosas distinciones, entre las que se destacan e el premio Sting Dagerman (2010), uno de los más prestigiosos galardones literarios, en 2011 el Casa de las Américas, en 2013 el Alba de las letras. Ha sido galardonado con el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de La Habana (2001), de la Universidad de El Salvador (2005), de la Universidad Veracruzana (2007), de la Universidad de Córdoba (2008) y de la Universidad de Guadalajara (2013). También ha obtenido el Profesorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires (2009).

Sus obras:


Algunos textos
Algunos textos publicados en EL LIBRO DE LOS ABRAZOS:

El mundo 
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. 
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. 
- El mundo es eso – reveló -. Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
  
Los nadies
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
  
El diagnóstico y la terapéutica
El amor es una enfermedad de las más jodidas y contagiosas. A los enfermos, cualquiera nos reconoce. Hondas ojeras delatan que jamás dormimos, despabilados noche tras noche por los abrazos, o por la ausencia, de los abrazos, y padecemos fiebres devastadoras y sentimos una irresistible necesidad de decir estupideces.
El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de quereme, como al descuido, en el café o en la sopa o el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el agua bendita, ni lo impide el polvo de hostia; tampoco el diente de ajo sirve para nada. El amor es sordo al Verbo divino y al conjuro de las brujas. No hay decreto de gobierno que pueda con él, ni pócima capaz de evitarlo, aunque las vivanderas pregonen, en los mercados, infalibles brebajes con garantía y todo.


La función del arte /1
Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadioff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre
- ¡Ayúdame a mirar!
  
La función del lector /1
Cuando Lucía Peláez era muy niña, leyó una novela a escondidas. La leyó a pedacitos, noche tras noche, ocultándola bajo la almohada. Ella la había robado de la biblioteca de cedro donde el tío guardaba sus libros preferidos. Mucho caminó Lucía, después, mientras pasaban los años. En busca de fantasmas caminó por los farallones sobre el río Antioquia, y en busca de gente caminó por las calles de las ciudades violentas. Mucho caminó Lucía, y a lo largo de su viaje iba siempre acompañada por los ecos de los ecos de aquellas lejanas voces que ella había escuchado, con sus ojos, en la infancia. Lucía no ha vuelto a leer ese libro. Ya no lo reconocería. Tanto le ha crecido adentro que ahora es otro, ahora es suyo.
  
Celebración de la voz humana /1
Los indios shuar, los llamados jíbaros, cortan la cabeza del vencido. La cortan y la reducen, hasta que cabe en un puño, para que el vencido no resucite. Pero el vencido no está del todo vencido hasta que le cierran la boca. Por eso le cosen los labios con una fibra que jamás se pudre.

La dignidad del arte
Yo escribo para quienes no puedan leerme. Los de abajo, los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia, no saben leer o no tienen con qué.
Cuando me viene el desánimo, me hace bien recordar una lección de dignidad del arte que recibí hace años, en un teatro de Asís, en Italia. Habíamos ido con Helena a ver un espectáculo de pantomima, y no había nadie. Cuando se apagó la luz, se nos sumaron el acomodador y la boletera. Y, sin embargo, los actores, más numerosos que el público, trabajaron aquella noche como si estuvieran viviendo la gloria de un estreno a sala repleta. Hicieron su tarea entregándose enteros, con todo, con alma y vida; y fue una maravilla.
Nuestros aplausos retumbaron en la soledad de la sala.
Nosotros aplaudimos hasta despellejarnos las manos.
  
Llorar
Fue en la selva, en la amazonia ecuatoriana. Los indios shuar estaban llorando a una abuela moribunda. Lloraban sentados, a la orilla de su agonía. 
Un testigo, venido de otros mundos, preguntó:
- ¿Por qué lloran delante de ella, si todavía está viva? 
Y contestaron los que lloraban:
- Para que sepa que la queremos mucho.

Escrita en 1970, y revisada en 1978, `Las Venas...` no ha perdido la más mínima actualidad. Se trata de un libro de Historia Contemporánea, en el que se relata el devenir del subcontinente latinoamericano, desde su conquista por los europeos, hasta la actualidad. Y no es una historia fáctica, es decir, de hechos y batallitas. Todo lo contrario, es la historia del expolio, la injusticia y la destrucción y sometimiento que este continente ha sufrido desde el siglo XVI hasta el XX a manos de los `civilizadores` occidentales.
La atención principal se dedica a los hechos económicos, y se estudia desde el comercio del oro y el azúcar de los primeros tiempos de la conquista, hasta las modernas formas de despojo de las materias primas como café, petróleo, cacao, etc. Ello haciendo un brillante estudio de cómo actualmente las economías de los países emancipados pertenecen del todo (y no ha podido ser de otra manera) a sus antiguos colonizadores. Por supuesto se estudian concienzudamente las causas y el desarrollo histórico de estos hechos (el libro cuenta con un amplio índice analítico).

 las venas

La canción de nosotros es una novela del exilio: el autor evoca su tierra prohibida, y la recrea a través de las aventuras que en sus páginas se entrecruzan, sobre el trasfondo de la dictadura militar, en el tiempo de los horrores y los desafíos.

 la cancion de nos

Las prosas cortas que componen este libro no son prosas dispersas. Pese a que no las une ninguna trama, las une y anima un solo motivo: la necesidad de recordar los días y noches —en Guatemala, en Uruguay, en Argentina; también en Cuba, en Brasil y en todas partes adonde los exiliados fueron a dar— en que el amor y la guerra lo significaban todo. De hecho, algo más que la necesidad de la memoria es lo que entreteje a todas estas prosas, breves, precisas e inolvidables: el placer de recordar a muchos que ahora están muertos y a otros que aún están con vida.
En este libro, Galeano acopia recuerdos —pavorosos muchos, tiernos otros, jocosos algunos, hermosos todos— de gente y situaciones que la máquina de muerte de las dictaduras quisiera borrar para siempre. Es un libro conmovedor, notable por dos razones: porque su tema es la tragedia de un continente y porque es una celebración de la resistencia, de la memoria y de la vida.

 DIAS Y NOCHES DE AMOR Y GUERRA

Una fábula moderna de la libertad y el tiempo (El viejo ya no quiere recuperar su juventud porque para ello tendría que renunciar a su pasado). 
Con un ritmo literario de una gran belleza, Eduardo Galeano quiere hacer ver a sus lectores que el no olvidar es algo por lo que hay que luchar siempre. Son muchas las sugerencias que se aportan en este libro: el respeto y el cariño por los ancianos, el cómo afrontar situaciones de miedo o temor, la aceptación de los defectos físicos en las personas, la valoración del esfuerzo realizado y lo más importante de todo, el respeto por las vivencias y los recuerdos de las personas que nos rodean.

 LA PIEDRA ARDE

Este libro inicia la trilogía Memoria del Fuego . Está dividido en dos partes: en una, la América precolombina se despliega a través de los mitos indígenas de fundación, en la otra, ocurre la historia de América desde fines del siglo XV hasta el año 1700. Trilogía Memoria del fuego : Los Nacimientos, Las caras y las máscaras, El siglo del viento.

 MEMORIA I

Han pasado dos siglos desde que el sable del verdugo partió el cuello de Túpac Amaru, el último de los Incas, en la Plaza Mayor del Cuzco. Se realiza ahora el mito que en aquel entonces nació de su muerte. 
La profecia se cumple: la cabeza se junta con el cuerpo y Túpac Amaru, renacido, ataca.
José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II, entra en el pueblo de Sangarara, al son de grandes caracoles marinos, para cortar el mál gobierno de tanto ladrón zángano que nos roba la miel de nuestros panales. Tras su caballo blanco, crece un ejército de desesperados. Pelean con hondas, palos y cuchillos estos soldados desnudos. Son, la mayoría, indios que rinden la vida en vómito de sangre en los socavones de Potosí o se extenúan en obrajes y haciendas. En este libro encontramos las historias que abarcan los siglos XVIII y XIX.

 MEMORIA 2

Este libro es el volumen final de la trilogía Memoria del fuego. No se trata de una antología, sino de una creación literaria, que se apoya en bases documentales pero se mueve con entera libertad. El autor ignora a qué género pertenece esta obra: narrativa, ensayo, poesía épica, cr6nica, testimonio...
Quizás pertenece a todos y a ninguno. El autor cuenta lo que ha ocurrido, la historia de América y sobre todo la historia de América Latina, y quisiera hacerlo de tal manera que el lector sienta que lo ocurrido vuelve a ocurrir cuando el autor lo cuenta. A la cabeza de los capítulos se indica el año y el lugar de cada acontecimiento, salvo en ciertos textos que no se sitúan en determinado momento o lugar. Al pie, los números señalan las principales obras que el autor ha consultado en busca de información y marcos de referencia. La ausencia de números revela que en ese caso el autor no ha consultado ninguna fuente escrita, o que obtuvo su materia prima de la información general de periódicos o de boca de protagonistas o testigos. La lista de las fuentes consultadas se ofrece al final.
 MEMORIA 3

El libro de los abrazos , uno de los libros más exitosos de Galeano, obra genial tanto por su originalidad como por su capacidad expresiva, impactante más si cabe por la sencillez con que está escrita. Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folclore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata. Los Nadies. El libro de los abrazos.

 EL LIBRO DE LAS ABRAZOS

Historias breves -a veces muy breves-, que parten de leyendas trasmitidas a lo largo del tiempo a través de la tradición oral. De hecho, los cuentos de la abuela son la principal fuente de inspiración de éstas. Galeano se adjudica así mismo el papel de cuentacuentos, en narraciones escritas en estilo sencillo, muy poético, en los que la naturaleza, los fenómenos atmosféricos, la magia, los animales, son los principales protagonistas.

 LAS PALABRAS ANDANTES

Este libro rinde homenaje al fútbol, música del cuerpo, fiesta de los ojos, y también denuncia las estructuras de poder de uno de los negocios más lucrativos del mundo. Escribiendo este libro, el autor ha querido hacer con las manos lo que nunca pudo hacer con las piernas. Cuando era niño, Galeano quería ser jugador de fútbol, pero sólo jugaba bien, y hasta muy bien, mientras dormía. De la alegría del fútbol inicial al negocio millonario de la actualidad. Finalmente la literatura ajusta cuentas con el fútbol y en el score final, triunfan ambos.

 FUTBOL

Hace ciento treinta años, después de visitar el país de las maravillas, Alicia se metió en un espejo para descubrir el mundo al revés. Si Alicia renaciera en nuestros días, no necesitaria atravesar ningún espejo: le bastaría con asomarse a la ventana. Al fin del milenio, el mundo al revés está a la vista: es el mundo tal cual es, con la izquierda a la derecha, el ombligo en la espalda y la cabeza en los pies.

 PATAS ARRIBA

Este libro ofrece una multitud de pequeñas historias que cuentan, juntas, una sola historia. Es una travesía por los temas más diversos: el amor, la infancia, el agua, la tierra, la palabra, la imagen, la música, el éxodo, el poder, el miedo, la guerra, la indignidad, la indignación, el vuelo...
Sus protagonistas aparecen y se desvanecen para seguir viviendo, historia tras historia, en otros personajes que les dan continuidad. Tejidos por los hilos del tiempo, ellos son tiempo que dice: son bocas del tiempo.
  BOCAS DEL TIEMPO

Tras cuatro años, Galeano publica esta nueva obra en la cual revisa la historia de la humanidad hasta hoy, y lo hace desde la óptica de los hechos y de las personas menos conocidas, de los que no figuran en los diarios ni en las fotos. Como dice el subtítulo del libro, se trata de una historia casi universal, de un inventario general del mundo que aparece iluminado por este escritor capaz de enlazar lo cotidiano, lo poderoso y la denuncia con lo más sencillo, con el humor o con la más exquisita ironía.
En este libro se entremezclan los relatos que nos llevan, como sus propios títulos indican, desde la «Fundación del machismo», la «Resurrección de Jesús», «Las edades de Juana la Loca» o «La educación en tiempos de Franco» hasta «Los derechos civiles en el fútbol».
"Cada día, leyendo los diarios, asisto a una clase de historia. Los diarios me enseñan por lo que dicen y por lo que callan. La historia es una paradoja andante. La contradicción le mueve las piernas. Quizá por eso sus silencios dicen más que sus palabras y con frecuencia sus palabras revelan, mintiendo, la verdad. De aquí a poco se publicará un libro mío que se llama “Espejos”. Es algo así como una historia universal, y perdón por el atrevimiento. “Yo puedo resistir todo, menos la tentación”, decía Oscar Wilde, y confieso que he sucumbido a la tentación de contar algunos episodios de la aventura humana en el mundo, desde el punto de vista de los que no han salido en la foto. Por decirlo de alguna manera, se trata de hechos no muy conocidos. Aquí resumo algunos, algunitos nomás."

 ESPEJOS

¿Sabía usted...
... que el episodio más popular del catecismo católico, Adán y Eva mordiendo la manzana, en la Biblia no figura?
... que el griego Eratóstenes midió la cintura del mundo, hace dos mil trescientos años, y se equivocó en noventa kilómetros?
... que Aristóteles escribió sobre la mujer que es "un hombre incompleto", y Santo Tomás de Aquino, que es un "error de la naturaleza"?
... que hasta 1990 la homosexualidad fue una enfermedad mental, según la Organización Mundial de la Salud?
... que al entierro de Karl Marx acudieron sólo once personas, contando al enterrador?
... que hasta el año 2008 Nelson Mandela integró la lista de terroristas más peligrosos para la seguridad de Estados Unidos?
... que en Haití, según una antigua tradición, el cortejo fúnebre debe conducir el ataud en zig-zag para despistar al difunto y que ya no pueda encontrar el camino de regreso?
... que cada dos semanas muere una lengua?

 LOS HIJOS DE LOS DIAS