miércoles, 28 de enero de 2015

SEGUIR LA OBRA DE UN AUTOR: Laura Devetach

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Un cuento ¡Puajjj! - Laura Devetach

 Un cuento puajjj - Devetach


 Un pez dorado_devetach


 ¿Quién se sentó sobre mi dedo?-Devetach


 La gran pelea


 Muchas patas


 el que silba sin boca


 Cura mufas
*

 Casas y cosas


 Burbujas - devetach


 Diez mil papelitos

Un cuento dedicado al titiritero Javier Villafañe. El Javier del cuento es un titiritero que existió de verdad. Pero aquí se cuenta lo que le pasó con una planta de zapallo que creció y creció hasta que tuvieron que ir haciéndole lugar tirando las paredes de su propia casa. Aunque eso no importa, vivir en un zapallo es más poético.

 La casa de Javier

Un ratita, deseosa de conocer el mundo más allá de su cueva, emprende viaje y le pregunta sucesivamente al sol, al nubarrón y al viento, si quieren ser su novio. Ninguno de los mundos que le ofrecen es el suyo. Por fin, forma una familia junto a Ratón-ratón.

 Historia de ratita

Un garbanzo peligroso se cayó debajo de la cama. Despertó a la pulga, que despertó al gato... y así hasta que todos creyeron que se trataba de una bomba a punto de explotar. Fue tía Sidonia quien decidió cazar al garbanzo peligroso y enterrarlo bajo tierra. Y allí empezó a brotar y crecer llenando el patio de hojas y vainas llenas de redondos garbanzos con los que los chicos jugaban a las bolitas.

 el garbanzo

Una pollita salió a buscar qué había de nuevo, y fue, que sí, que no, por el camino de las margaritas. ¿Picó o no picó el grano de maíz redondo y sabroso?

 Cuento de la polla

Chiquitos y livianos, el barquito de papel y sus marineros querían averiguar qué cosa era el mar. Anduvieron bastante hasta que la tortuga los llevó de paseo y los dejó sobre la arena blanca para que pudieran verlo con sus propios ojos.

 Bumble

Sidonia y Peteco se casan con la aprobación de la vaca, las gallinas, el gato, las palomas y demás amistades. Pero Peteco tenía un solo pantalón que siempre se rompía. Un día tuvo que salir con un pantalón de papel de diario, lo que le ocasionó un montón de divertidos contratiempos... Hasta que por fin se convenció de comprar otro.

 Cuento del pantalón

El gallo quiere hacerle un regalo de Año Nuevo a Sidonia. Nada mejor que un grano de maíz amarillo, que tenía guardado. Fue saltando a buscarlo, pero... ¿qué pasó con el grano de maíz? Por fin, la búsqueda del grano termina en una reunión de todos los amigos alrededor de una sopa humeante.

 Cuento del grano de maíz

La plastilina se deja amasar y da muchas posibilidades para jugar con la imaginación, puede volverse un lazo que corta el aire a su paso, y aquí viene el Plastilinero Tenebroso cuyo poder es grandioso... Esa pasta manuable abre un mundo de fantasía.

 Cuento de plastilina


Un día el caracol Bú se aburrió de su casita, la dejó sobre una piedra y se fue a pasear muy suelto de cuerpo... Ese mismo día la tía Sidonia perdió su dedal en el jardín y se puso a buscarlo. Como no podía ser de otra manera, los dos caminos se encontraron y el resultado fue un cambio provechoso: Bú tuvo de nuevo su casita y Sidonia su dedal.

 Un caracol y un dedal

El cuento del hombrecito verde, del país verde, del planeta verde, que mientras leía su verde libro se encontró con una sorpresa.

 El hombrecito verde

Había una vez un caballo azul que tenía trencitas en la cola. Sobre el caballo había un... y sobre eso había un... y sobre eso un... Un cuento que juega con las palabras, para reír con sus ocurrencias desopilantes, deleitarse con el ritmo del lenguaje, y dejar volar la imaginación. 

 cuento que sube y baja

Una fiesta misteriosa a la que va todo el mundo y requiere ir y venir, subir y bajar, traer y llevar. Necesita también una buena historia para contar, y otra vez a buscarla...

 La fiesta del Chtzzzz

Un día, un zorro, que estaba hambriento, se comió una riquísima rosca de Pascuas con tres huevos pintados de adorno. No le cayeron nada bien, y menos aún el chiste que le hizo el conejo.

 Los huevos pintados

No hay hora más misteriosa que la de la siesta, cuando los grandes duermen y el sol grita de calor. Margarita salió a explorar y encontró un agujero, perdido, redondo y enigmático...


 Margarita y la siesta

La historia de una viejita que vivía a orillas del río. Un día empezó a llover y a llover, y el río creció y creció amenazante... Pero como "todo cabe en un jarrito si se sabe acomodar", allí entraron todos los animales que huían de la inundación y pudieron llegar a la otra orilla

 Todo cabe en un jarrito

Versos donde puede entrar todo lo que a uno se le ocurra. Por más disparatado que sea...

 Todo

Hay muchas formas de cantarle a la vida y de manifestar las ganas de vivirla a pleno...

 yo, ratón

Una pena que se convierte en música, y luego en sonrisa...

 Margarita tenía una pena

Los atos y sus problemas de identidad. Por los que, en realidad, no se preocupan demasiado...

 Los patos solitarios

Unos dibujitos hechos con un palo, a la sombra de un manzano, pueden ir escribiendo un hermoso romance...

 Historia de amor

Unas coplitas humorísticas, con lluvia, ranas y penas de amor.

 Coplas de la humedad

Para cantarla y cocinar según la receta.

 Coplas para hacer

Don Mazamorra, don Chinchulín y su familia no escuchan muy bien, tanto que se generan confusas asociaciones de palabras, creadas por el parentesco de sonidos entre ellas. Así: repollos-pollos, comprado-asado, asado-rosado, comprar-casar, tomillo-calzoncillos se entrecruzan y generan disparatados intercambios entre estos amigos de escuchar poco. De allí el nombre de este cuento, el de los enredos.
 Cuentos de los enredos

Poemas divertidos, con o sin rima, que llevan como protagonista a Periquito, que aparece con su canción ampliada y dando pie a algunos de los poemas.

 Periquito

Había una vez un cuento tan chiquito que podía esconderse debajo de una pestaña. Cuando el ojo de la pestaña soltaba una lágrima de mar salado, el cuento se llenaba de barcos...

 Cuento escondido

Los poemas de este libro se enlazan con la ayuda de hilo y aguja. Los personajes, bordados con puntadas de color, esperan escondidos a que alguien los descubra

 Secretos en un dedal

Poesía para chicos
Érase que se era
un pico
érase una cabeza despeinada
un puñado de plumas
que cantaba.
Y érase también
un corazón de alpiste
que tendía
esta canción lejana
desde el pico
hasta aquí
canción con son
enamorada.
 Canción y pico

El viejito es carpintero. La viejita costurera. Un día quieren hacer un paseo pero no se ponen de acuerdo y se pelean. Y no encuentran mejor idea para pasar el enojo que viajar a la luna.

 El paseo de los viejitos

Entre todas estas historias de La torre de cubos, se encuentra La Planta de Bartolo, donde Bartolo siembra una planta y al tiempo nacen cuadernos que el regala a los chicos del pueblo. Así los chicos, «escribían y aprendían con muchísimo gusto». Pero sucedió que el vendedor de cuadernos se enojó: primero quiso comprarle la planta a Bartolo y como se negó a venderla, envió a la policía, pero en ese momento llegaron todos los chicos silbando y gritando, «Buen negocio en otra parte, gritó Bartolo secándose los ojos».
Este libro fue prohibido durante la última dictadura militar en nuestro país. Los cuentos de la autora hablaban de la vida cotidiana, por Ej: «los padres que trabajan, tas familias a las que no les alcanza la plata»... 
Para la dictadura militar, tales calificativos tenía una carga peyorativa. Entre otros argumentos, la prohibición aducía que el libro criticaba «la organización del trabajo, la propiedad privada y el principio de autoridad». 

 La planta de Bartolo

La Torre de Cubos fue escrito a lo largo de 1964, y se destacó por su "ilimitada fantasía". Es un libro que contiene muchas historias y cuentos que hablan de una nena que construye una torre de cubos que la lleva a mundos imaginarios, o una nena que dibuja en la pared de la cocina un pueblo y éste cobra vida, o de marineros de papel que quieren descubrir que es el mar, o un chico que se traga el silbido de un tren y forma un nuevo lenguaje, también un deshollinador desocupado que dibuja caminos de hollín y un monigote solitario que sale de la pared donde fue dibujado y se relaciona con un niño. 
Los cuentos de la autora hablaban de la vida cotidiana, por Ej: «los padres que trabajan, tas familias a las que no les alcanza la plata»... 
Para la dictadura militar, tales calificativos tenía una carga peyorativa. Entre otros argumentos, la prohibición aducía que el libro criticaba «la organización del trabajo, la propiedad privada y el principio de autoridad». 

«Del análisis de la obra La Torre de Cubos se desprenden graves falencias tales como simboíogía confusa, cuestionamientos ideológicos-sociales, objetivos no adecuados al hecho esté/ico, i/imitada fantasía, carencia de estímulos espirituales y trascendentes.» (Resolución N° 480 del 23 de mayo de 1979. Ministerio de Cultura y Educación de Santa Fé, que prohibe la obra de Laura Devetach) 


 La torre de cubos


 el abuelo del tatú

Los libros, la escuela, la cultura en los años 60 La poesía presente en los textos de Laura con su ritmo profundo, el ritmo sabroso de las palabras propias; el camino de una palabrera y un regalo al final.

 Palabra propia