martes, 3 de junio de 2014

SAGA: EL PEQUEÑO VAMPIRO - Angela Sommer-Bodenburg


Angela Sommer-Bodenburg (nacida el 18 de diciembre de 1948 en Reinbek, localidad cercana a Hamburgo) es una escritora alemana. 
Estudio educación, psicología y sociología en la Universidad de Hamburgo. Ejerció de maestra durante doce años, dedicándose finalmente a sus dos pasiones, la pintura y la literatura. Ha escrito más de cuarenta libros entre poesía y novela. Su gran éxito han sido las novelas infantiles del pequeño vampiro, de las que ha vendido más de diez millones de ejemplares. Sus obran has sido adapatadas para el teatro, la radio, el cine y la televisión. La película del pequeño vampiro, dirigida por Ulrich Edel, fue estrenada en 2000.


A Anton le ha ocurrido algo maravilloso; algo que hasta ese momento sólo sucedía en las historias de misterio que tanto le gustan: ha conocido a Rüdiger, un vampiro de los de verdad. Las aventuras que el pequeño Anton siempre ha imaginado se van a hacer realidad ante la incredulidad y suspicacia de sus asombrados padres.

 El pequeño vampiro


Anton tiene un amigo un tanto peculiar, Rüdiger, que no tendría nada especial si no se tratara de un vampiro. Es un vampiro que tiene unos 150 años pero es pequeño porque se convirtió en vampiro cuando era niño.
Vive con su familia en una de las criptas del cementerio escondiéndose de Geiermeier, guardián del cementerio que se ha propuesto acabar con todos los vampiros.
La familia de Rüdiger descubre que éste tiene trato con humanos y, reunidos en asamblea, le castigan a abandonar la cripta por una temporada.
Como no tiene donde ir se dirige a la casa de Anton quien un tanto nervioso accede a acomodarle en el sótano.
Rüdiger se encuentra bien en su nueva casa pero para Anton es un continuo quebradero de cabeza mantener un vampiro en el sótano sin que se den cuenta sus padres ni vecinos.
Un día su padre anuncia que va a forrar de madera las paredes de la cocina y que lo hará el fin de semana con las tablas que se guardan en el sótano. ¡Alarma roja! Anton no puede echar al vampiro que no tiene donde ir, pero no puede permitir que su padre lo descubra cuando vaya a por las tablas.
En este entretenido libro veremos a Anton tener que sortear esta y muchas más dificultades en las que el "encantador" Rüdiger le compromete con su presencia. Podrás asistir a una fiesta de vampiros y conocer qué tipo de música les gusta.

 El pequeño vampiro se cambia de casa


Los padres de Anton le comunican que irán a pasar una semana de vacaciones a una granja en un pequeño pueblo. Anton no cree que sea una buena idea, pero cuando consigue engatusar a Rüdiger, lo ve de otra forma. No obstante, el primer problema con el que topan es cómo trasladar el ataúd de Rüdiger, sin contar con el revisor del tren, ni con la señora que les toca en el compartimento, además de las dificultades para localizar el pueblo.

 El pequeño vampiro se va de viaje

Anton está pasando una semana de vacaciones en una granja. Lo primero que hace al llegar allí es buscar a su amigo Rüdiger, que debería estar esperándole; cuando por fin lo descubre en una pocilga, resulta que el pequeño vampiro no está precisamente de buen humor, el pequeño vampiro está escondido en los alrededores, bastante incómodo entre gallinas y cerdos. Puede alimentarse solamente de huevos, perforándolos por la noche con los colmillos y bebiéndose el líquido . Las vacaciones se presentan tempestuosas, y la amistad entre ambos sufrirá una dura prueba…

 El pequeño vampiro en la granja


Anna está muy enfadada. Tal y como estaba previsto, la remilgada prima Olga von Seifenschwein de Transilvania ha venido de visita. Rüdiger se ha enamorado enseguida de ella y hace todo lo que Olga le manda. También la tía Dorothee hace lo que está en su mano para que la estancia de su consentida sobrina sea todo lo agradable posible. Más tarde, Olga consigue que Anton haga una fiesta en su casa. La fiesta se desmadra y Rüdiger y Olga convierten el salón de los Bohnsack en un campo de batalla, lo cual pasa a ser un desastre completo cuando los padres de Anton llegan a casa y ven lo ocurrido. Para más problemas, el padre de Anton le hace una fotografía a Anna y el flash de la cámara daña los ojos de la niña-vampiro.

 El pequeño vampiro y el gran amor


Los padres de Anton han revelado la foto de la fiesta y descubierto que Anna no aparece en ella. Con la preocupación de que los amigos de Anton puedan ser verdaderos vampiros, le llevan al médico. Mientras tanto, el guardián del cementerio, Geiermeier, y su ayudante Schnuppermaul finalmente lo han conseguido: la parte salvaje del cementerio, en la cual se encuentra el hogar de los vampiros, será reformada para convertirla en un parque. Ello significa que los vampiros deben abandonar la cripta. Una noche, mientras Anton despista a Geiermeier, empaquetan sus ataudes y se trasladan a las ruinas del Valle de la Amargura

 El pequeño vampiro en peligro


Anton convence a su padre para ir de excursión al Valle de la Amargura y así poder ver en secreto a Rüdiger y Anna. Mientras, los habitantes del valle son víctimas de una extraña enfermedad que les hace estar débiles y anémicos.

 El pequeño vampiro y los visitantes


Anton acude al psicólogo, el señor Schwartenfeger, quien le comenta que tiene un paciente que podría ser un auténtico vampiro. Anton comprueba que no se trata de ningún miembro de la familia Schlotterstein, sino de un personaje nuevo (Igno Rante), que está efectivamente muy pálido y despide un fuerte olor a moho.

 El pequeño vampiro y el paciente misterioso


Anton, vestido de vampiro, entra vacilante en el cementerio. Anna, Rüdiger, Lumpi el Fuente y él han sido invitados a una fiesta de disfraces en casa del jardinero, quien se dedica a perseguir vampiros. Anton está muy preocupado por sus amigos, pero de repente se le ocurre otra idea más terrible: ¿y si el jardinero lo toma por un auténtico vampiro y se abalanza sobre él con una de sus afiladas estacas?

 El pequeño vampiro en la boca del lobo


¡Anton nunca se lo habría podido imaginar! Los vampiros suelen tener su guarida en un cementerio, en una cripta, en las ruinas de un castillo... pero ¿en una casa normal? Aunque realmente no es tan normal, pues Anton descubre la vivienda de Igno Rante, que está abandonada y que las puertas y ventanas se encuentran tapiadas por gruesos tablones. Anton, armado de valor, se dirige hacia la entrada ocultándose tras la alta maleza.... Mientras, Rüdiger prosigue con la terapia y Anna considera la posibilidad de prestarse también a ella.

 El pequeño vampiro y la guarida secreta


Anton ha caído enfermo con la varicela, aunque sigue investigando y descubre algo sobre el ataúd de Igno Rante que le causa mucha inquietud, haciendo acopio de valor, se introduce en el lóbrego sótano de aquella casa, no puede evitar sentir un terror escalofriante: en el centro encuentra un gigantesco atáud que parece casi nuevo. A pesar del miedo, sabe que debe abrirlo. Por fin se decide y, al mirar dentro, lanza un enorme grito...

 El pequeño vampiro y el enigma del ataud


Anton no tiene muchas ganas de ir a la excursión organizada por el colegio a la granja Fosavieja, pues no sabe si durante esos días podrá ver a sus amigos vampiros. Una noche, Rüdiger se presenta allí y se enamora de Viola, la nueva compañera de clase de Anton. ¿Cómo se la ingeniará Anton para que Viola no se dé cuenta de que su admirador es un vampiro?

 El pequeño vampiro y la excursión a Fosavieja


El pequeño vampiro sigue viviendo en el castillo en ruinas del Valle de la Amargura. Anton, sin embargo, ha tenido que trasladarse de la Cueva del Lobo a una aburrida posada. Pero, por fortuna, también allí puede burlar la vigilancia de sus padres, pues el pequeño vampiro le aguarda para leerle la emocionante crónica familiar.

 El pequeño vampiro lee